Por qué recurrir el impuesto al agua

El ICA, UN IMPUESTO INJUSTO E INSOLIDARIO

El ambicioso Plan de Saneamiento de Aragón de 1989 nació condenado al fracaso, de la mano del PAR y el PP. En 1997 se creó el Canon de Saneamiento para intentar cubrir los elevados costes que no podía asumir con sus medios la Comunidad. En 2001, de la mano del PAR pero esta vez con el PSOE, se rediseñó en el nuevo Plan de Depuración, insostenible por su enorme dimensión. En 2014, de nuevo el PAR con el PP, vuelven a intentar hacer sostenible financieramente el plan convirtiendo el Canon en un impuesto, el ICA.

Depurar es necesario, pero planear depuradoras carísimas, buscando la rentabilidad privada antes que la social, hace que su financiación se encarezca enormemente. Así realizaron proyectos excesivamente grandes basados (usando toneladas de hormigón), que son mucho más caros de construir y de mantener. Por otra, aunque en una primera fase se construyeron estaciones de depuración (EDAR) con fondos propios, desde 2005 se pasó a la construcción y gestión privada, lo que ha encarecido los proyectos en torno al 27 %, como señala la Cámara de Cuentas de Aragón (CCA). El informe de este órgano fiscalizador apunta a que la construcción de 1.153 plantas de depuración para tratar las aguas residuales de los 731 municipios de Aragón es un objetivo imposible con un coste desorbitado: más de 3.000 millones de euros.

En época de pelotazos urbanísticos el Gobierno de Aragón se apropió de la gestión de la depuración de las localidades (exceptuando Zaragoza y algún pueblo como Fabara). La Cámara de Cuentas de Aragón informa que 141 millones de euros de presupuesto estatal destinado a hacer depuradoras en los Pirineos fueron gastados en obras ajenas y pueden sernos reclamados en cualquier momento. Critica también la opacidad en su política de personal, donde el 65 % (funcionarios y personal laboral) son puestos directivos de alta remuneración. También por haber compensado a empresas que han incumplido el contrato de licitación. Pero hay muchas más dudas y las sospechas de corrupción que persiguen a la anterior dirección del Instituto del Agua.

Con todo esto: sobredimensión, ineficiencia, privatización, opacidad y compensaciones, la financiación de la depuración requería que la mitad de la población aragonesa, la de Zaragoza, pagara dos veces a pesar de que ya depura el agua con sus propios medios. La propia Cámara de Cuentas alerta de que el plan financiero para 30 años (hasta 2045) será deficitario en 350 millones, al menos. Esto requerirá que los recibos suban un 4,1 % mínimo cada año, es decir, que lleguen a triplicarse respecto al actual, si se cumplen las expectativas, que no es habitual.

Sin embargo Fabara, un pequeño pueblo aragonés, ha dado un ejemplo de eficacia y sensatez al Gobierno de Aragón. El pueblo ha construido su depuradora ecológica con sus propios medios y la mantiene igualmente. El costo no llegó al 10% de lo presupuestado por el gobierno. Este caso ha despertado mucho interés en varias universidades y ciudades extranjeras que quieren copiar el modelo. Así, la Cámara de Cuentas ha expresado que.. “sería recomendable, por prudencia financiera, revisar la oportunidad de la ejecución del Plan de Depuración en la forma planteada”. Responde al gobierno que los costes “serán sustancialmente inferiores al descartar su ejecución mediante el sistema de concesión de obra pública”. Esto ya demuestra el error de acudir a la concesión privada. Aún así, el IAA no quiere este modelo de depuración, seguramente, porque deja menos margen al negocio privado.

El sistema diseñado en Aragón es el más caro de España, una media del 350 %, aunque algunas comunidades depuran por el 10% de lo que cuesta aquí. La calificación, por parte del Gobierno de Aragón del ICA como impuesto solidario para justificar que Zaragoza también pague por algo que no recibe es un insulto a la inteligencia.

Por tanto, se requiere, urgentemente, eliminar el ICA y proceder a su rediseño. Para ello, lo primero que hay que hacer es una auditoría del PASD para conocer los gastos reales y a dónde ha ido a parar el dinero que llevan pagando la mayoría de aragoneses desde 1997 y las ayudas públicas y establecer responsabilidades políticas y penales si las hubiera. Después rediseñar el sistema de depuración basándose en el sistema extensivo para pequeños y medianos municipios. Por último establecer un impuesto o tasa acorde con los nuevos valores. Descubriríamos que los pueblos sí pueden afrontar su propia depuración y que no hace falta cargar a las ciudades y pueblos que pagan su depuración, como Jaca, Fabara o Zaragoza con una doble imposición por el mismo concepto.

Aunque el presidente Lambán ha anunciado que se va a estudiar reformar el ICA, sin embargo, el hecho de pasar al cobro, ya los recibos en Zaragoza y hacerlo por barrios para evitar el enfado conjunto, es sintomático de que la intención es diferente a las palabras.  El inicio de la campaña contra el cobro del ICA han sido respondidos por Gobierno de Aragón con una operación propagandística en los medios cifrada en 100.000 euros -pagada por los aragoneses- apelando –sin sonrojo- a la “solidaridad”. Esta campaña contra el cobro del ICA no parte de una única organización. Al contrario acoge a organizaciones empresariales, vecinales, sindicales, de consumidores, etc. que se han unido para hacerle frente.

Para ello se ha confeccionado un recurso tipo que facilita oponerse primero administrativamente y después, si no es tenido en cuenta, judicialmente. Es gratuito y cada titular de toma de agua (local, empresa, vivienda, comunidad de propietarios, etc.) tiene un mes para hacerlo desde que reciba la carta de pago.

Puedes ayudar económicamente a la financiación de la campaña haciendo un ingreso en la cuenta bancaria ES61 1491 0001 2521 1348 2729

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